«No juzgue nada por su aspecto, sino por la evidencia. No hay mejor regla.»
Charles Dickens, escritor inglés
Quizás fue por una apuesta. Mucha gente lo leyó en Instagram, algunos en Facebook, muchos otros lo vieron en TikTok y otros lo recibieron en un grupo de WhatsApp; algunos también lo escucharon en la panadería, se lo comentó el peluquero o posiblemente lo oyeron en el trabajo.
Nunca se llegó a aclarar cómo había comenzado aquello. Incluso algún polémico usuario de X (antes Twitter) se atribuía la paternidad de la idea. Sea como fuere, el hecho es que, en poco tiempo, se había hecho viral el hashtag #SanchoTeLoPagamos. Era la comidilla del país, no se hablaba de otra cosa.
Numerosas tertulias, incluidas algunas consideradas serias, dedicaron una gran cantidad de tiempo a debatir sobre el polémico asunto. ¿De dónde había surgido? ¿Sería una idea del PdP? ¿De Consigamos? ¿De los rivales internos de Sancho dentro de Progreso Social? ¿Quizás había surgido de sus seguidores? ¿O sería una propuesta del típico «cuñado» en un foro cualquiera?
El propio Sancho había hablado varias veces con Petunia sobre el tema.
—Que no, que yo no he sido. ¿Cómo se me iba a mí a ocurrir tal cosa?
—Hombre, tampoco está tan mal, ¿no? Cuando volviste a la política dijiste que venías para liarla. Y con esto del crowdfunding, desde luego que lo has hecho —respondió ella, entre risas.
—Que te digo que yo no he sido. Si quieres te lo digo veinte veces. No he sido yo.
—Otro dato que apoya mi teoría —insistió ella— es que es una buena manera de asegurar el futuro. Y eso es también lo que buscabas cuando te metiste a político, ¿no? Todo cuadra…
—Qué va, no lo entiendes. Yo entré en política para mejorar la vida de las personas, de las clases medias y trabajadoras de este país.
—Venga, Sancho, no me sueltes el discursito, que ya me lo conozco, jajaja.
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